Tinta y témpera sobre cartón gris, 2026
Mi madre con sus abuelos.
Ayer hizo un mes del adiós de mi madre y aún duele más su ausencia y eso que uno vivía en la distancia, con la pena de no haberla visto y sentido envejecer en el día a día.
Gloria, la catanilla, mi madre se fue con 93 años, en agosto habría cumplido 94, después de una vida muy dura llena de sinsabores y también de alegrías. Mi madre no tuvo infancia, desde muy niña ya estaba en las labores del campo, con el recuerdo amargo de haber sido explotada con duros trabajos en una niñez con una guerra de fondo.
Sin embargomi infancia sí fue muy feliz, gracias a ella, que supo darnos a mí y a mis hermanos un añor gigante, una educación y unos valores de los que siempre me sentiré muy orgulloso.
Mil besos al cielo, Mamá.

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