lunes, 16 de noviembre de 2009

Antonio Mairena

,
Linograbado, Plancha de 15x15, 2000

Llevo toda la tarde escuchando la voz de cobre y profunda de Don Antonio Mairena y desde el Canal Flamenco no paran de recordar el centenario de su nacimiento con una selección de sus declaraciones y de sus cantes. Así que un recuerdo del maestro con este grabado.

Mujer en interior


Témpera sobre cartón, 48x32, 2000

domingo, 15 de noviembre de 2009

Escritores




Témpera sobre cartulina, 48x32, 2004

sábado, 14 de noviembre de 2009

Manos cruzadas


Témpera sobre cartulina, 48x32, 1999

Linóleo a 2 Planchas


ST, Linograbado, 2 Planchas de 18x 14, 2004

viernes, 13 de noviembre de 2009

Bebedores


Acrílico sobre tabla, 90x37, 2003

jueves, 12 de noviembre de 2009

Mujer sentada 2


Linograbado, Plancha de 60x36, 1989

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Personaje con libro


Acrílico sobre cartón, 50x30, 2004

martes, 10 de noviembre de 2009

Proceso







Acrílico sobre tabla, 122x81, 2009



Tres pasos más del proceso creativo en el cuadro en el que trabajo actualmente y cuyo primer boceto publiqué el domingo 1 de Noviembre.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Lectora 2


Acrílico sobre cartón, 50x30, 2003

domingo, 8 de noviembre de 2009

Lectora fondo azul


Témpera sobre cartulina, 31x11, 1995

sábado, 7 de noviembre de 2009

2 Perros


Oleo sobre tabla, 70x27, 1999

viernes, 6 de noviembre de 2009

Desnudo 5


Témpera sobre cartulina, 33x17, 1995

jueves, 5 de noviembre de 2009

Lectores


Acrílico sobre tabla, 100x65, 2003

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Las cuatro esquinas


Acrílico sobre tabla, 100x70, 2006

Siempre me ha gustado exponer mi obra en bares, de hecho los bares son una de mis temáticas favoritas y mi primera exposición , allá por el 83, fue en un bar de mi pueblo, el desaparecido Makoki de la calle Mayor. Allí vendí mi primer dibujo, ¨torero herniao¨ por 1753 pesetas, por entonces no me gustaban los precios redondos. Las salas de exposiciones están llena de una frialdad que generalmente no encuentras en los bares, más expuesto al calor humano y a las miradas anónimas, las obras se integran en el espacio y sirven de decorado para encuentros, situaciones y tertulias, reuniones de amigos o copas solitarias. En 2003 expuse en el bar las cuatro esquinas, en el casco viejo de Ubrique, un lugar con un encanto especial para mostrar mis toreros, cantaores, tangos, mujeres, multitudes y sobre todos mis bares. El cuadro que ilustra esta entrada está pintado al natural desde su puerta, en el concurso de pintura rápida que el bar convoca para el primer sábado de septiembre.