Témpera sobre cartón, 2026
Este rincón de la sierra gaditana a 700 metros de la localidad de Benaocaz, en los inicios del sendero que nos lleva al Salto del Cabrero, tiene una poderosa atracción invisible, sus piedras siempre me piden que las dibuje, las fotografíe las plasme de alguna manera. Sus momentos más espectaculares se producen cuando el arroyo Pajaruco viene cargado de agua, ya hace meses que está seco y ya siendo hora que el otoño recien nacido empieze a descargar poco a poco para dar esplendor a este mágico pasaje de la sierra.














