miércoles, 31 de julio de 2019

Amsterdam 3




Acuarela y rotulador, 2019.
Ámsterdam, ciudad de cuervos y gaviotas, de  hortensias y malvalocas, del mil variados transportes, de grandes humedades y gente muy seca, moderna y cosmopolita, libertaria y libertina, también peca de contradictoria, pues no deja de ser chocante que se prohíba beber una cerveza por la calle ( 90 euros de multa) y se permita el indiscriminado fumeteo de todo tipos de hierbas alucinógenas, marijuanas y jachises de todo el orbe. Ahí me imaginaba, es una imagen que sin duda dibujaré, a la policía multando a un abuelo pillado in fraganti mientras daba un buche a una lata de cerveza ( eso sí lo vi ) mientras 2 colocados fumetas de raftas y mugre, con su canuto en los labios decían: "Ahí, Ahí, castigar a esos viciosios, que paguen..." Y es que el turismo de drogas y prostitución es una fuente de ingreso, con un merchandising que ha evolucionado increíblemente en los últimos años; Si hace 17 años la marihuana tenía semillas y chupa chups como productos estrellas, ahora el mercado se ha ampliado a Muffins, pasteles, brownies y muchos productos más que copan las tiendas de recuerdos. Aquí muestro 4 dibujos más. a mi Viole al lado de un canal con nuestra amiga Mercedes dibujando en segundo término, un apunte sobre fondo ocre  y rotulador blanco desde la calle Gravelandse con el fondo lejano de la cabalgata del orgullo gay pasando, y 2 apuntes de Jordan, el barrio judío, el segundo de ellos, un jardín interior del que nos echó una vecina majarona.

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