Rotulador sobre papel, 2026
Generalmente, las reliquias son veneradas en templos e iglesias que la custodian como objetos santos de naturaleza milagrosa y que suelen ser testimonio de la historia de oprobio y martirio sufrida por el santo en cuestión.
Y también está el caso del Coleccionista de Reliquias, personaje más codicioso que de Fe, pero que al verse rodeado de tanto hueso y resto santo con posibles poderes curativos, suelen sentirse un escalón por encima del resto de los mortales.
La colección de este personaje abarca objetos tan curiosos como las flechas de San Sebastián, los pechos incorruptos de Santa Brígida, las 30 monedas de Judas, las bragas de encajes de Santa Catalina, los santos cojones de San Cucufato, en lamentable estado de conservación por tanto y tanto nudo de los despistados que siempre andan perdiendo cosas, Los ojos de Santa Lucía, las chanclas de San Juan, el santo prepucio de San Bernardo y la cabellera serpenteante de Medusa, pues no va a ser toda la colección de categoría cristiana.

